Dios es más grande que toda opresión
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Dios es más grande que toda opresión

¡Pronto viene tu libertad! ¿Por qué? porque Dios es más grande que toda opresión, y no importa cuánto peso tengas encima, vas a levantarte, vas a empezar a disfrutarlo. 

Tu pasado no te define, es hora de entender que Dios es más grande que toda opresión y si tienes a Dios contigo, serás más grande que cualquier circunstancia.

Hay algunas personas que siempre están analizando la mente de los demás. Yo no sé por qué se preocupan tanto por lo que hacen o dejan de hacer los otros. ¿Qué te importa a ti? ¿Por qué estás tratando de entender la vida de otro si todavía no has entendido la tuya? Saca de tu mente a tus enemigos. Recuerda que tú eres residente permanente en la mente de ellos, pero ellos no deberían ser residentes permanentes en tu mente. Porque lo que Dios te prometió se va a cumplir.

Pastor, pero usted no ha visto todos los problemas que tengo. Hay una promesa más grande: que a pesar de que te opriman, a pesar de que te amarguen la vida, Dios te va a prosperar. Y en vez de que ellos te amarguen el alma, tú debes amargarte el estómago. Porque yo te digo que debes amargarte el estómago. La Biblia dice que cuando el pueblo de Israel salió de Egipto, Dios los mandó a que comieran hojas amargas. Las hojas amargas representan la palabra de Dios, que cuando tú te la comes es dulce al paladar, pero cae al estómago un poco amarga. Pero si tú te amargas con la palabra de Dios en el corazón y dentro de ti, la amargura de tu alma desaparece. El mundo te amarga de afuera hacia adentro, la palabra de Dios te amarga de adentro hacia fuera para hacerte libre.

Los hijos no entienden eso. Los amigos te amargan de afuera hacia adentro, los padres te amargan de adentro hacia afuera porque te enseñamos cosas que tú no quieres aprender y al principio te caen mal. Pero, hijo, por un tiempito tenlo allá adentro, que un día verás los resultados y te darás cuenta de todo lo que Dios tiene para tu vida. Deja de estar amargado por lo que el mundo dice y llénate de la palabra del Señor, porque pronto viene tu libertad.

Yo no sé a quién vine a predicarle esta mañana. Bien lo dijo Luis Fortuño, sacó de aquí de la Biblia: la medicina es amarga, pero es mejor. El problema es que Puerto Rico no ha querido la medicina amarga. Queremos el vacilón, queremos la fiesta y no queremos la medicina amarga que se requiere para el cambio. Pero la iglesia necesita entender que yo no puedo dejar que el mundo me amargue de afuera hacia adentro y que tengo que dejar que sea Dios quien me amargue de adentro hacia afuera. Porque de fuera hacia adentro te dicen que tomes todas las excusas habidas y por haber por tu fracaso y te amargues el alma. Aquel te hizo, aquel te dejó de hacer. Y por dentro Dios te dice: amargate el alma sabiendo, o amargate de adentro sabiendo, que te tienes que levantar a pesar de lo que te hicieron y que nadie es responsable de tu fracaso. Responsable eres tú si dejas que lo que ellos hicieron te detenga.

Y eso te cae mal al estómago, pero por un rato. Pero el día que tú lo disfrutas, el día que tú te lo comes, comienzas a caminar en libertad. Yo vengo a decirte en el día de hoy: cuéntame tu historia para poder saber cuánto tienes que prosperar. Porque mientras más te han oprimido, Dios dice que mientras más te oprimen, más te tienes que multiplicar, más tienes que crecer. Yo no sé a quién vine a hablarle esta mañana, pero yo no vine hoy a enseñar, yo vine a predicar esta mañana. Y hay alguien que va a ser libre en el día de hoy de todo aquello que ha vivido en su pasado.

Fíjate lo que dice Éxodo capítulo 1, del verso 11 al verso 14: “Entonces pusieron sobre ellos comisarios de tributos que los molestaban con sus cargas, y edificaron para Faraón las ciudades de almacenaje Pitón y Ramsés. Pero cuanto más los oprimían, más se multiplicaban y crecían, de manera que los egipcios temían a los hijos de Israel. Y los egipcios hicieron servir a los hijos de Israel con dureza, y amargaron su vida con dura servidumbre, en hacer barro y ladrillo, y en toda labor del campo, y en todos sus servicios, en los cuales los obligaban con rigor.”

El mundo les ponía presión y presión y presión. Hoy es el día de que tú comiences a vivir en un tiempo de libertad. La razón por la que ellos se multiplicaban era una sola cosa: Dios había dicho a Abraham que los iba a multiplicar. Había una palabra a través de los tiempos que Dios le había dado a un hombre, un compromiso que Dios había hecho, una promesa que Dios había dicho. Le dijo a Abraham: “Te vas a multiplicar, yo te voy a multiplicar. No importa lo que el mundo haga, yo te voy a multiplicar”. Y hoy es el día de creer que Dios es más fuerte que toda opresión que el mundo ha querido traer en tu vida.

Es importante que entiendas que tú eres la amenaza para un grupo de personas. Tú eres la amenaza para un grupo de personas. 

A ellos no les molesta que tú adores, mientras lo hagas en tu grupito calladito. Pero el día que tú comienzas a crecer, el día que tú comienzas a prosperar y que tienes posibilidades de hacer cambios, los ricos y, debo decirlo, los políticos no lo quieren aceptar. Pero prefieren a la mayor cantidad de personas pobres. Y no lo queremos aceptar, pero los ricos tienen mayor influencia en nuestra sociedad de lo que nosotros pensamos. Y eso pasa siempre y va a pasar siempre. Son los que establecen las políticas públicas y los ricos muchas veces son los que controlan. Y los políticos no quieren ser controlados. Cuando hay alguien que puede hablar y que se atreve a hablar y que tiene poder para hacerlo, al político no le gusta. Al pueblo no le gusta. Pero el pueblo prefiere mejor quedarse con las cosas que le dan. Porque mientras el pueblo esté en esa situación, Faraón sigue gobernando.

¿Por qué usted cree que esta iglesia es un problema para este país? ¿Por qué razón? Por lo que predicamos, por lo que hablamos, por los canales de televisión, la radio, las puertas que se abren. Se molestan, no tienen miedo. Y a ti te tienen miedo también y te quieren oprimir. Y a través de los tiempos el mundo se ha encargado de mantenerte en tu mente amargada. Y lamentablemente caemos en ese juego.

Por supuesto, hermanos, ¿de dónde sale un pueblo que se multiplica cuando lo oprimen? ¿De dónde? Bueno, de una promesa. De una promesa que Dios le dio a un hombre que se atrevió a creer. Porque Dios te puede dar promesas. Y si tú no las crees y no actúas sobre ellas, no pasan. Pero esta gente tenía una herencia espiritual y emocional que tú y yo también tenemos en el día de hoy. Y tú y yo tenemos una más grande en la que tenemos que confiar. Este pueblo se multiplicaba a pesar de la opresión.

¿Por qué podemos confiar en que Dios nos hará prosperar en medio de las dificultades? Porque cuando miramos a nuestros líderes espirituales, vemos que son ejemplo y testimonio de ello. Vayamos hacia atrás por un momento en la historia, tan solo por unos minutos, y recordemos quiénes son.

Antes de que vengan estos capítulos que te acabo de leer en Éxodo, capítulo 1, viene Génesis. Y en Génesis, la historia termina cuando Jacob está bendiciendo a los hijos de José, uno que se llama Manasés y otro que se llama Efraín. Manasés significa “Dios me hizo olvidar” y Efraín significa “Dios me hizo prosperar en la tierra de mi aflicción”. ¿Cómo un pueblo que tiene un líder que se llama “Dios me hizo prosperar en el tiempo de mi aflicción” no va a prosperar? La herencia espiritual que hay es demasiado grande. Cada vez que llamaban a ese muchacho, llamaban Efraín, y decían: “Dios me hizo prosperar en la tierra de mi aflicción”. “Dios me hizo prosperar en la tierra de mi aflicción”. “Dios me hizo prosperar en la tierra de mi aflicción”.

Para algunos aquí, Puerto Rico ha sido una tierra de aflicción, porque si no es la luz, es el agua, o es aquello, o es lo otro. Y óyeme, vengo en el día de hoy a decirte que yo creo todos los días en Efraín. Dios me hace prosperar en la tierra de mi aflicción, en el tiempo de los problemas, en el tiempo de las dificultades. Eso es lo que vemos en la historia de nuestros antepasados.

Pero, ¿de dónde salen Manasés y Efraín? Salen de José. Y, ¿quién es José? José es un joven que tiene tres grandes problemas: número uno, su familia lo vende; número dos, la esposa de su jefe miente en contra de él; y número tres, la gente se olvida de él. Y, sin embargo, prospera. La familia lo amarga, los hermanos le dicen envidioso, le dicen que tiene un corazón dañado. Pero Dios le había dado una promesa. Óyeme bien en el día de hoy: Dios te puede hacer prosperar por encima de tu familia. Esos familiares que te han amargado la vida, algún día van a comer de la mesa de lo que Dios va a hacer contigo. Esos familiares que te tienen envidia, que te tienen celo, no te los lleves al corazón, no te los pongas en la cabeza, porque tú estás en la cabeza de ellos. Ellos te tienen envidia a ti, pero algún día Dios te va a llevar a un lugar de prominencia, donde tú podrás abrir la puerta y aquellos que abandonaron y que negaron a José, esa gente un día tuvo que comer de todo lo que Dios había hecho con él. Eso demuestra que José pudo prosperar por encima de su familia.

Pero después, también la esposa del jefe mintió. Habrá alguien aquí que alguien ha mentido en contra suya y le ha dañado su reputación y le ha hecho daño. Habrá alguien aquí que alguien ha mentido en su trabajo y que ha dicho cosas de él o de ella. Habrá alguien que, siendo honesto, alguien le ha señalado por algo que no hizo y le ha hecho dañar su reputación. Han escrito cosas en Facebook haciéndole daño. Pero oye bien: a pesar de aquella mujer que había mentido, Dios lo prospera y Dios lo bendice. Porque a pesar de las mentiras del mundo, hay una promesa de Dios sobre tu vida que dice que tienes que prosperar. Pues yo vengo a decirte en el día de hoy: supera que la gente mienta en contra tuya y recuerda lo que dice el Nuevo Testamento. Dios te va a dar cien veces más aquí y ahora.

4 Comments
  • Oswaldo Monier
    Posted at 09:19h, 30 January Reply

    Tú eres Más Grande que todos mis problemas AMADO PADRE CELESTIAL
    AMÉN 🙏🙏🙏🙏

  • Jhon Mario Rojas
    Posted at 10:49h, 30 January Reply

    Aleluya, Gloria a Dios

  • Martha
    Posted at 15:12h, 31 January Reply

    Amén Díos es más grande que lo que dicen de mi

  • sadela jose latuff pineda
    Posted at 12:09h, 01 February Reply

    AMEN MI PASTOR FONT,,,,,,DIOS NOS DARA 100 VECES MAS,,,,,LO CREEMOS….

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