El Espíritu te llevará a la Palabra
16796
post-template-default,single,single-post,postid-16796,single-format-standard,bridge-core-3.0.5,mec-theme-bridge,qi-blocks-1.3,qodef-gutenberg--no-touch,qodef-qi--no-touch,qi-addons-for-elementor-1.7.6,qode-page-transition-enabled,ajax_fade,page_not_loaded,,qode-title-hidden,qode_grid_1300,qode-theme-ver-29.1,qode-theme-bridge,wpb-js-composer js-comp-ver-6.9.0,vc_responsive,elementor-default,elementor-kit-14558

El Espíritu te llevará a la Palabra

¿Vas a la iglesia? ¿Lees la Biblia? ¿Has notado algún cambio en ti? Quizás sea porque no has reconocido el lugar que tiene el Espíritu Santo en tu vida, reconocerlo y además el amor a Dios que debes tener, es todo lo que necesitas para llegar a la verdadera Palabra, la Palabra que te nutrirá. Cuando eso pase dejarás de leer la Biblia como si fuera un libro normal, empezarás a leerla como si cada uno de los autores leyera ante ti los escritos. 

Y hay convencimiento en tu corazón de que tienes que arrepentirte, de que hay algo que tienes que arreglar, de que hay algo que a Dios no le agrada, de que tu vida tiene que ser diferente en todas las áreas de tu vida, en cualquiera. Eso es Dios convenciéndote de pecado, de justicia y de juicio. Fíjate que en el libro de Romanos capítulo 2, el verso 12, dice: “Porque todos los que sin ley han pecado, sin ley también perecerán; y todos los que bajo la ley han pecado, por la ley serán juzgados; porque no son los oidores de la ley los justos ante Dios, sino los hacedores de la ley serán justificados; porque cuando los gentiles, que no tienen ley, hacen por naturaleza lo que es de la ley, éstos, aunque no tengan ley, son ley para sí mismos, mostrando la obra de la ley escrita en sus corazones, dando testimonio su conciencia, y acusándoles o defendiéndoles en el día en que Dios juzgará por Jesucristo los secretos de los hombres, conforme a mi evangelio”. Pablo dice: este mensaje tiene que llegar a la conciencia y no va a ser por la ley, no va a ser por tu razonamiento, va a ser por la obra del Espíritu Santo que es promovida por la predicación del evangelio. Y una vez más, oye bien, si te preguntan si Fuente de Agua Viva cree en avivamiento, la respuesta es sí. Y ¿qué estamos esperando en el avivamiento? Un avivamiento de arrepentimiento, donde el mensaje llegue con tal convicción que la gente diga: mi vida tiene que ser cambiada, mi vida tiene que ser transformada, tengo que ser renovado de una forma diferente para toda la vida. Tengo aquí mi teléfono, a ver si puedo conseguir un texto que me enviaron en estos días, de un testimonio para leerlo aquí rápidamente.

Cuando nosotros estudiamos Juan capítulo 14 y Juan capítulo 16, hay dos cosas más que el Señor dice que el Espíritu Santo va a ser y que nosotros debemos tener presente en nuestras vidas. Ya te dije que una de las cosas que nosotros vamos a ver el Espíritu Santo haciendo en ti es convenciéndote de pecado, de justicia y de juicio. Es esa voz que va a estar hablando a tu vida y que te va a estar recordando lo que Cristo hizo por nosotros en la cruz del Calvario. Es esa voz que te va a estar hablando constantemente en tu vida y que te va a estar diciendo una y otra vez lo que el Señor ha hecho en ti, para que tu vida sea redargüida de forma sobrenatural. Pero hay dos cosas más que observamos poderosas que el Señor dice en estos capítulos. Fíjate lo que dice Juan capítulo 14, el verso 22: “Le dijo Judas (no el Iscariote): Señor, ¿cómo es que te manifestarás a nosotros, y no al mundo? Respondió Jesús y le dijo: El que me ama, mi palabra guardará; y mi Padre le amará, y vendremos a él, y haremos morada con él. El que no me ama, no guarda mis palabras; y la palabra que habéis oído no es mía, sino del Padre que me envió. Os he dicho estas cosas estando con vosotros. Mas el Consolador, el Espíritu Santo, a quien el Padre enviará en mi nombre, él os enseñará todas las cosas, y os recordará todo lo que yo os he dicho. La paz os dejo, mi paz os doy; yo no os la doy como el mundo la da. No se turbe vuestro corazón, ni tenga miedo. Habéis oído que yo os he dicho: Voy, y vengo a vosotros. Si me amarais, os habríais regocijado, porque he dicho que voy al Padre; porque el Padre es mayor que yo. Y ahora os lo he dicho antes de que suceda, para que cuando suceda, creáis. No hablaré ya mucho con vosotros; porque viene el príncipe de este mundo, y él nada tiene en mí; pero para que el mundo conozca que amo al Padre, y como el Padre me mandó, así hago. Levantaos, vámonos de aquí”.

Cuando tú miras estos versos, el Señor está hablando acerca de cómo los discípulos tienen que cuidarse de guardar la Palabra de Dios. Amar la palabra de Dios. Fíjate que Judas (no el Iscariote) tiene una duda. La duda es: “Señor, ¿cómo es que tú estás diciendo que el mundo no te va a ver, pero nosotros sí? ¿Por qué nosotros te podemos ver y vamos a ver tu obra y no otros?”.

La respuesta es bien sencilla: primero, por el Espíritu Santo; pero por la obra del Espíritu Santo de llevarte a la palabra, de llevarte a la palabra, hermanos.

El mundo no puede ver la misma manifestación de Dios en sus vidas que tú y yo podemos ver, mientras tú y yo amemos la palabra de Dios. El Espíritu Santo te va a llevar a la palabra, él te va a enseñar la palabra, él te va a recordar la palabra.

Nosotros tenemos que entender que esta palabra que está aquí, esta Biblia que está aquí, que tenemos hoy, es una palabra inspirada por Dios. Así que cada letra, cada palabra que está aquí, fue inspirada por el Espíritu Santo para que el autor la escribiera en el momento preciso. Se ha permanecido a través de todos los tiempos, la tenemos nosotros en el día de hoy, y para entenderla tenemos que conocer al autor, que es el que inspira nuestras vidas.

Y el Espíritu Santo va a traer inspiración, pero la inspiración del Espíritu Santo y la motivación del Espíritu Santo no va a ser por palabras bonitas, no va a ser por decirte “tú lo puedes, lo puedes lograr”, no va a ser simplemente porque, de momento, sientas una emoción linda por una buena palabra, por un buen mensaje en un momento. Es porque cuando tú oyes la palabra de Dios, esta palabra se revela en tu vida y ahora comienzas a ver cosas que antes no habías visto. Y ahora Dios se comienza a manifestar en tu vida y ahora comienzas a ver a Dios de una manera diferente.

Oye bien, hay manifestaciones de Dios que están reservadas solo para los que aman la palabra de Dios. Aquellos que aman la palabra de Dios y el Espíritu Santo les habla, viven en un nivel de vida totalmente diferente, caminan diferente, piensan diferente, manifiestan a Dios diferente. Aquel que se amarra a la palabra de Dios, aquel que ama la palabra de Dios, va a permanecer, va a permanecer, tendrá paz por encima de todas las cosas. La palabra permanece para siempre.

Esta iglesia tiene que saber algo: las iglesias pasan por modas, las iglesias pasan por temporadas, hermano. Y las modas vienen y las modas van. Las modas en las iglesias son como los pantalones: a veces lo usamos ancho y a veces lo usamos pegados, a veces lo usamos más corto, a veces lo usamos más largo. Y las modas se repiten una y otra vez. Y hay modas que se tardan mucho en regresar y otras que no regresan.

Pero hay algo que nunca se va a ir de la iglesia, ¿sabes qué? La palabra, la palabra, la palabra permanece para siempre y va a cumplir el propósito por el cual fue enviada.

En esta iglesia tenemos que saber que lo que va a hacer que esta iglesia, como institución, siga para siempre, es por algo: la palabra.

Las modas cambian, los estilos de músicas cambian, la forma de adorar cambia, la forma de vestir cambia, congresos vienen y van, gente usted ve que se van a levantar y van a venir y van a salir.

A mí me preguntan cada rato qué pienso de tal ministro. Dale 5 años, dale 10 años, vamos a ver quién se sostiene. Esto no es para corto plazo, el evangelio no es para 5 días, el evangelio no es porque sea famoso, el evangelio no es porque tú profetices que vienen terremotos y que vienen aquello. Te hace famoso ahora, porque a la gente le fascina lo sensacional. Pero eso desaparece, esa gente hoy está y mañana no está, esas profecías vienen y van.

Lo único que ha permanecido, ¿sabes qué es? La palabra, la palabra de Dios. Usted no sabe cuántos videos me mandan de que aquel profetizó, de que aquel dijo, qué usted piensa de este, qué piensa de aquel, que se paró, que anunció terremoto. ¿Sabes cuánto yo he…? oído que anuncian terremoto, ¿saben cuánto yo he oído que Puerto Rico se va a hundir por un maremoto? ¿Saben cuánto yo he oído que viene un tsunami? ¿Saben cuántas veces yo he escuchado eso? ¿Saben cuánta gente yo veo que son como cohetes, suben y bajan? Y no son ni de los que suben mucho, son como los de Tesla que explotan antes de subir. Y todos tenemos de vez en cuando esa tentación de querer imitar lo que aquí están haciendo para mantenerse. No, no, no. Lo único que permanece siempre, ¿saben qué es? La palabra, la palabra, la palabra.

Quizás yo no esté de moda, pero la palabra permanece para siempre. Quizás Otoniel Font no será el predicador de moda, pero la palabra permanece para siempre. Y lo he visto a través de toda la vida. Óigame bien, gente viene y va, iglesias vienen y van, modas vienen y van, pero el que está aferrado a la palabra permanece para siempre.

Y la verdadera inspiración de tu vida viene cuando el Espíritu Santo te mete en esta palabra, te apasionas por ella, la lees, la estudias, la recibes, quieres aprender, quieres recibir, quieres estudiar y Dios te va hablando cada día.

5 Comments
  • SADELA JOSE LATUFF PINEDA
    Posted at 13:52h, 15 November Reply

    15 11 23 LATUFF SADELA PRESENTE

  • SADELA JOSE LATUFF PINEDA
    Posted at 13:55h, 15 November Reply

    BUENA PALABRA HAY QUE SER FIEL POR SIEMPRE

  • Oswaldo Monier
    Posted at 15:09h, 15 November Reply

    Que nunca se aparte de mi vida Tú Presencia, Tú Palabra y Tú Precioso Espíritu Santo AMADO PADRE CELESTIAL
    AMÉN 🙏🙏🙏🙏

  • Sandra Judith Aguilar Muñoz.
    Posted at 08:27h, 16 November Reply

    Gracias pastor..

  • Martha
    Posted at 18:46h, 17 November Reply

    Amén Sr que tú palabra se quedé en mi mente y corazón

Post A Comment