Mis inicios como pastor
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Mis inicios como pastor

Yo nací en una familia cristiana. Muchas personas conocen a mis padres. Así que yo nací en el evangelio, básicamente. Me crié en el ambiente cristiano toda mi vida. Pero, desde muy joven, sentía en mi corazón que tenía ese llamado.

No puedo decir por qué o cómo, simplemente era algo en mi corazón que me decía que iba a terminar siendo pastor.

A través del tiempo, siempre hubo una que otra confirmación de alguien que venía, daba una palabra aquí y allá, y todo eso muy bonito, pero realmente te puedo decir que fue una experiencia aceptar eso que, dentro de mí, había sido sembrado e inculcado.

Creo que, sobre todas las cosas, por Dios mismo, así que, cuando se dieron las oportunidades y se abrieron las puertas, simplemente tomamos un paso de fe.

Nos atrevimos y nos lanzamos a comenzar la obra, que fue en Orlando, Florida, hace unos 28 años atrás, y de allí toda la trayectoria hasta donde Dios nos ha traído en este momento en Puerto Rico ya pasados 17 años.

A los 19 años yo vivía en un mundo de fantasía. Vivía en una burbuja. Estaba en la adrenalina de ser pastor nuevo, pastor joven, ver cómo la gente nos celebraba, yo creo que la adrenalina del momento por muchos años y puedo decir, por un buen tiempo, estuvo allí. Duró…

Y no veía quizás las cosas como problemas o como retos.

Creo que los primeros retos que tuve en la vida fueron, quizás, el aspecto económico, el hecho de tener que saber que el pastorado no es tan sólo predicar, es también levantar finanzas para pagar la luz, el agua, fueron momentos complicados en ese sentido, momentos de ver el templo y la iglesia que teníamos vacíos, no iba mucha gente, comenzar a hacer ese trabajo, son los retos normales que puedo decir que todo pastor de la forma en como fui lanzado, enfrenta.

Vuelvo y repito, en lo personal, vivía en esa adrenalina de la juventud, lo veía literalmente como parte de la vida, y después esa ilusión se fue yendo poquito a poco, y me di cuenta de lo complicado y lo difícil que es el sostenerse por mucho tiempo sin tener esa adrenalina como cuando uno está comenzando.

Así que yo creo que los retos, para mí, fueron esos: económicos, que no eran grandes comparados con hoy; ver el templo vacío, con poca gente, tener que predicarle a la gente con mucho amor aunque fueran 8, 7, 6…

En un momento dado tenía esa expectativa, esa fe.

Predicar constantemente también fue otro reto, tener que preparar mensajes nuevos todo el tiempo, pero vuelvo y repito, estaba tan centrado en la excitación del momento, que todo eso como que quedaba a un lado en ese instante.

Nosotros pertenecemos a una organización que hemos, a través de los tiempos, cuidado de los pastores, a diferencia de otros concilios y otros ministerios que están pendientes al concilio, que están pendientes únicamente a la institución, nuestro concilio, nuestro grupo de iglesia ha estado pendiente al bienestar del pastor.

Cuando se decide que tengo que ir para Orlando, Florida, en aquella ocasión, por algunas circunstancias que habían pasado, bueno, pues salió un apoyo económico.

En lo personal, tenía un salario, así que no tenía que ir a trabajar en otro sitio, no tenía que depender de otras cosas, y no era que tenía un respaldo económico para la iglesia como tal porque yo tenía que pagar las facturas, pero sí, sabía que tenía una seguridad de un equipo de trabajo que me apoyaba.

Yo podía llamar a cualquier pastor de nuestro equipo de trabajo e iban a predicar.

Recibimos muchas ofrendas de muchos pastores que nos ayudaron durante ese tiempo a sostenernos y que fue un ambiente muy bonito, a diferencia de como cuando empezaron mis padres, porque ellos y otros ministros empezaron literalmente desde cero.

Comenzaron vendiendo cosas para poder pagar, para poder hacer aquí y allá, y yo no tuve que vivir esa experiencia.

Fue una gran bendición, fue una gran oportunidad, desde ahí crecimos, y creo que fue algo sumamente bonito contar con el apoyo de tantas personas, con el apoyo de una iglesia local que me amaba, que me quería, que se gozaba en verme en ese desarrollo… ¡Fue un momento muy especial!

Al mismo tiempo, siempre había controversias, siempre había gente que no creía en nosotros, eso es parte de la vida. Pero, de forma general, yo creo que fue una etapa muy bonita. A diferencia de cuando regresé a Puerto Rico.

La realidad de esto es que es algo de un desarrollo personal y de cada individuo con el Señor.

Yo soy de los que creo, la Biblia dice, en el libro de Gálatas: “No nos cansemos de hacer el bien porque a su tiempo llegaremos si no desmayamos”.

A veces la gente enuncia demasiado rápido, a veces la gente simplemente por no hacer el análisis correcto, no hacen los ajustes necesarios para que se pueda ver el resultado del esfuerzo que están haciendo.

Yo creo en realidad que la persona debe compararse consigo mismo, porque uno no puede compararse con los demás.

La persona tiene que desarrollar y ver su desarrollo personal, su madurez ministerial, su madurez personal dentro del ministerio.

Y sí, yo creo que todos tenemos que reevaluar de tiempo en tiempo lo que estamos haciendo y los resultados que estamos teniendo si realmente nos llenan, nos satisfacen.

Si realmente estamos en el tiempo correcto en el momento correcto. Pero es un análisis muy personal, muy individual. 

Yo no me apresuraría a decir en un tiempo o en una cantidad porque creo que no todos hemos sido llamados para los tiempos en que vivimos. Tampoco para las cantidades que otros tienen.

Creo que todos debemos disfrutar de ese desarrollo personal y de esa relación con Dios con cada uno de nosotros.

Pero sí creo que todos debemos tener tiempos de reflexión y de meditación. Y de mirar y observar: Lo que estoy haciendo, ¿está dando resultados?, lo que estoy haciendo, ¿está teniendo efectos?, lo que estoy haciendo…

Realmente puedo medir el progreso, porque el progreso se tiene que medir. Pero va a ser, luego de eso, una conclusión muy personal que cada uno tome a nivel de sus decisiones ministeriales.

3 Comments
  • Daysi Martínez
    Posted at 10:02h, 17 November Reply

    Su llamado viene de parte de nuestro Padre eterno, pocos personas admiro tanto como usted, por esa entrega a la palabra de Dios . Es de esas personas que puedo escuchar siempre y que tiene palabra de vida en su boca y eso solo es por la gracia de Dios, Bendiciones pastor y Dios siempre sea su guía

    • Marivanet
      Posted at 14:17h, 17 November Reply

      Gracias por tus palabras Daysi. Oro para que el Señor traiga bendición en abundancia sobre tu vida y la vida de los tuyos.

  • Jhon Mario Rojas
    Posted at 15:54h, 17 November Reply

    Gloria a Dios, bendiciones 🙏🙏

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