Dedica tu Corazón a Conocer la Sabiduría
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Dedica tu Corazón a Conocer la Sabiduría

Una de la formas de tú poder alcanzar éxito, triunfar y avanzar en la vida, es a través del estudio y el análisis de ciertas personalidades del pasado y del presente, que a través de su trayectoria podemos aprender las decisiones que tomaron en momentos cruciales en sus vidas, y que permitieron que lograran alcanzar ciertos niveles de éxito.  Aunque, definitivamente, hacer exactamente lo que ellos hicieron no nos asegura el éxito de la misma manera, sí nos da una ventaja; esto es lo que llamamos aprender por cabeza ajena.  Esto nos evita problemas, pero también nos permite avanzar y crecer y tener éxito.  

Estudiemos hoy una de las claves básicas, pero importante, de la vida de un hombre llamado Salomón, acerca de un principio que permitió que él lograra ser lo que fue, y cumplir su propósito.  

Salomón era hijo de David, y Salomón logró alcanzar grandes cosas a nivel económico, a nivel de su sabiduría; dirigió la construcción del templo más grande y hermoso que se había construido hasta aquel momento, llevando a la ciudad de Jerusalén a un momento de gloria espectacular, donde se recibe reconocimiento mundial.  Llegó a ser tan importante en la historia, que el mismo Jesús, en varias ocasiones, lo menciona, hace referencia a él.  Su impacto trascendió su edad, su época, y demostró haber podido ser dirigido por Dios de forma clara, precisa, y manifestar grandes cosas, gran éxito.  

La pregunta que tenemos que hacernos hoy es cuál fue la clave primordial en la vida de Salomón.  

13 Y di mi corazón a inquirir y a buscar con sabiduría sobre todo lo que se hace debajo del cielo; este penoso trabajo dio Dios a los hijos de los hombres, para que se ocupen en él.”  Eclesiastés 1:13  

Si habías oído de Salomón, seguramente te habían recalcado el aspecto de su sabiduría.  Comienza su vida, desde muy joven, llevando una ofrenda sustancial, una ofrenda espectacular delante de Dios; y cuando Dios se le aparece en aquel momento, Salomón le dice: Dios, yo lo que quiero es que tú me des sabiduría.  A Dios le agradó aquello y le dijo: no tan solo te voy a dar sabiduría, sino que te voy a dar todo lo que no me pediste.  

Cuando miramos la vida de Salomón, no podemos pensar que su sabiduría fue únicamente producto de una ofrenda y de un momento especial donde Dios le habla y le dice: te voy a dar sabiduría.  No quiere decir que en ese momento como arte de magia Dios haya puesto todo el conocimiento y sabiduría en Salomón.  No funciona de esa manera.  El hecho de que Dios se le haya aparecido y haya recibido su ofrenda, el hecho de que Dios le haya concedido su petición y que le haya agradado la contestación de Salomón, no nos indica que en ese momento, a esa edad, Salomón se convirtiera en un sabelotodo, en un sabio por completo.  Salomón tuvo que ir por el proceso de madurar, de crecer, de desarrollarse, de tener experiencias en la vida donde poco a poco, en la conexión de Dios con él, con su corazón, y el estudio, pudiera alcanzar la sabiduría necesaria.  

16 Hablé yo en mi corazón, diciendo: He aquí yo me he engrandecido, y he crecido en sabiduría sobre todos los que fueron antes de mí en Jerusalén; y mi corazón ha percibido mucha sabiduría y ciencia. 17 Y dediqué mi corazón a conocer la sabiduría…”  Eclesiastés 1:16-17a  

Él mismo aquí declara que esto se convierte en un poco de molestia, en un poco de carga porque una persona que sabe mucho, a veces, no tiene mucha paciencia.  Pero si observamos estos versos de Eclesiastés, nos damos cuenta que la sabiduría fue producto de la disposición del corazón, de las acciones constantes de inquirir, preguntar, y buscar con sabiduría.  Así que, Salomón tenía tres cosas poderosas a su favor: un corazón dispuesto a aprender, estaba dispuesto a inquirir, a preguntar, y estaba dispuesto a buscar con sabiduría; quería no tan solo obtener sabiduría, sino que tenía que saber dónde buscar, dónde llamar, dónde preguntar, y qué maravilloso resultado tuvo Salomón en su vida, donde, durante todo ese proceso, fue creciendo.  

Ahora, la pregunta que tenemos que hacernos es ¿de qué preguntaba Salomón?, ¿de qué buscaba sabiduría Salomón?  Salomón buscó sabiduría de todo lo que se hace debajo del cielo.  No tan solo hace falta la disposición del corazón; hace falta inquirir, preguntar, buscar, hace falta la acción.  Tienes que buscar, y tienes que buscar con sabiduría; no puedes estar buscando consejo de cualquier persona; tienes que encontrar en el lugar correcto.  Y ¿acerca de qué?  Acerca de todo lo que se hace debajo del cielo.   En otras palabras, la persona que prospera, que progresa, es una persona capaz de inquirir y buscar acerca de todo lo que pasa debajo del cielo; busca tener un conocimiento y una sabiduría amplia.  

Uno de los problemas que tienen muchos emprendedores, empresarios y personas, es que simplemente no se vuelven sabios, no se vuelven más inteligentes porque se encierran en lo que conocemos como un nicho, en un solo lugar, en un solo aspecto de su empresa, de su negocio, de la vida, y no son capaces de conocer de otras cosas, de inquirir, de preguntar, de buscar, de observar de todo lo que se hace debajo del sol.  Esto no quiere decir que no tengas un grado de expertise, no quiere decir que no vayas a dedicarte en específico a algo porque la realidad es que hay momentos donde el éxito será determinado porque seas experto específicamente en solucionar tal problema, y te van a buscar para solucionar ese problema específico, y eso es excelente.  Ese grado de expertise es necesario, es vital en algunas áreas de la vida; pero la sabiduría que te lleva a hacer realmente grandes cosas, es cuando tú inquieres, buscas sobre todo lo que hay debajo del cielo.  

Hay personas que, lamentablemente, están ignorantes a la vida; no hay tema de conversación con ellos, o el tema es uno solo siempre.  La gente sabia en realidad es capaz de conocer, de saber de muchos temas, y se encarga de buscar, de inquirir.  ¿Tú quieres tener éxito?, ¿quieres lograr cosas grandes?  Tienes que entender que se requiere de ti el inquirir, el buscar de todo lo que pasa debajo del sol.  Y esto es trabajo.  Parte de tu trabajo como emprendedor es el constante aprendizaje, el constante desarrollo.  

Un emprendedor de éxito no se tiene que volver experto en todos los departamentos de su empresa, pero tiene que conocer lo básico de todos los departamentos.  En este aspecto es que muchos critican de manera incorrecta a la universidad.  Probablemente, te has preguntado para qué tomar tantas clases, cuando la realidad es que la mitad de esas cosas no las vas a usar.  Eso es lo que tú piensas, que no lo vas a usar.  Estas clases van dirigidas a brindarte unas disciplinas estructurales en tu mente, en tus hábitos, para ayudarte a establecer precisamente esos sistemas y estructuras, que te permitan ser consistente.  Cuando vas a la universidad, estudiando para ser Contador, tienes que estudiar un poco de Mercadeo, Humanidades, Filosofía; y hay quien cuestiona esto porque lo que quiere es enfocarse en los números.  Pero la realidad es que tu éxito va a depender de que seas capaz de aprender de todo lo que hay debajo del cielo.  

Salomón fue un hombre sabio en muchísimas cosas.  Supo cómo juzgar entre una mujer que acusaba a la otra de haber matado a su hijo, supo hacer paz y ser diplomático con un montón de personas, fue capaz de llevar una contabilidad clara de todo lo que hacían dentro del santuario, del templo, de la ciudad; tuvo empleados, y todo el mundo pudo ver la excelencia de aquellos que le rodeaban.  Salomón fue un hombre que fue sabio porque se encargó de buscar de todo lo que se hace debajo del cielo.  Si tú quieres avanzar en tu vida económica, financiera, no puedes detenerte por un solo aspecto en la vida, por un solo pedazo de lo que tu haces, de lo que tú conoces, sino que tienes que aprender que es necesario inquirir, buscar, en todo lo que se hace debajo del cielo.  

Así que, esa es la clave; corazón dispuesto, inquirir, buscar de todo lo que se hace debajo del cielo.  A lo mejor, hoy estás pasando un momento difícil empresarialmente hablando, y es porque te falta conocer algo que todavía no has entendido que es necesario para ti, lo has dejado pasar, y quizás con un poco de búsqueda en ese sentido, te darás cuenta que avanzarás cada vez más. 

10 Comments
  • Alicia Farías González
    Posted at 08:12h, 04 May

    Amén, buscas sabiduría? Pídela a Dios… gracias Padre por enseñarnos a buscar,de debajo del cielo, gracias por tu Palabra. Gracias Pastor Otoniel por compartirnos sus enseñanzas., Bendecido sea grandemente hoy y siempre

    ..

  • juan carlos ojeda cornejo
    Posted at 08:23h, 04 May

    Gracias por este mensaje Pastor Otoniel , Dios lo bendiga

  • Beatriz elena
    Posted at 09:01h, 04 May

    La verdad si estoy pasando por un momento económico durisimo..y es que mi sabiduría es muy poco para tomar las mejores desiciones

  • Wiliam Antonio Chacon Vargas
    Posted at 10:52h, 04 May

    Gracias por estas palabras me han ayudado y creo que el conocimiento te lleva éxito bendiciones

  • GLORIA INES LOAIZA
    Posted at 12:17h, 04 May

    AMÉN: Dios dadme sabiduría y fea abundante, corazón dispuesto como a Salomón para saber inquirir, preguntar, indagar, aconsejar, invertir.

  • Jhon Mario Rojas
    Posted at 16:11h, 04 May

    Amén, aleluya

  • Nelson García
    Posted at 16:29h, 04 May

    Amén yo lo creo gracias Señor por tus enseñanzas que crean en mi conocimiento en todo te alabo y bendigo tu nombre

  • SILVIA H. GÓMEZ A.
    Posted at 00:25h, 05 May

    Amén. Bendiciones

  • Maria Zapata
    Posted at 11:59h, 06 May

    Muchas gracias por compartir pastor Otoniel, Dios le siga dando mucha revelación y bendición!!!

  • SILVIA H. GÓMEZ A.
    Posted at 23:25h, 11 May

    Amén. Amén. Bendiciones