Señor, Tú lo Sabes
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Señor, Tú lo Sabes

La mano de Jehová vino sobre mí, y me llevó en el Espíritu de Jehová, y me puso en medio de un valle que estaba lleno de huesos. 2 Y me hizo pasar cerca de ellos por todo en derredor; y he aquí que eran muchísimos sobre la faz del campo, y por cierto secos en gran manera. 3 Y me dijo: Hijo de hombre, ¿vivirán estos huesos? Y dije: Señor Jehová, tú lo sabes.”  Ezequiel 37:1-3  

Aquí vemos uno de los valles más conocidos de la Biblia, un valle profético.  Dios lleva al profeta en medio de este valle, y en medio de aquel lugar él comienza a auscultar y ve un ejército, ve huesos por todas partes, y se da cuenta que estaban secos, y secos en gran manera.  Y cuando Dios le pregunta: ¿vivirán estos huesos?  El profeta le responde: Señor, Jehová, tú lo sabes.  Qué respuesta tan inteligente.  Hay tres posibles respuestas: sí, no, a lo mejor; o todavía mejor: tú lo sabes.  Y es poderoso que el profeta no dice ni dice no; dice: tú lo sabes.  Hay gente que automáticamente dirían que sí porque piensan que su fe puede hacer que cosas que Dios no quiere que vivan, vivan.  Pero en realidad no se trata de tú tener poder para que las cosas secas vivan.  Se trata de tú alinearte para que lo que Dios quiere que viva, aunque esté seco, viva.  Hay gente que dice que sí, pensando que así, algo que está seco, que Dios no quiere que viva, va a vivir; pero no es así.  Si Dios no quiere que viva, no va a vivir, a pesar de toda la fe que tú tengas.  Y hay un montón de cosas en tu vida que ya se secaron, y que Dios quiere por secas y no quiere que tú las revivas, pero tú estás hablándole a cosas que Dios no quiere que vivan.  La respuesta debe ser: tú lo sabes.  En otras palabras: Señor, van a vivir, si tú dices que van a vivir, y yo solo tengo que saber si tú quieres que vivan; si tú quieres que vivan, yo me voy a alinear con que tú dices que vivan.  

Lamentablemente, en la actualidad, aun queriendo motivar a la gente a tener fe, queremos y pensamos, sin darnos cuenta, que podemos obligar a Dios a hacer algo que Él no quiere hacer.  Pero tú tienes que saber que no se trata de tú alinear a Dios a lo que tú quieres, sino tú alinearte a lo que Dios quiere que se haga.  El verdadero poder en la vida de un hombre está, no cuando tú piensas que puedes obligar a Dios a hacer algo que Él no quiere, sino cuando tú te alineas exactamente a lo que Él quiere que se haga.  Así que la respuesta correcta no era , y peor hubiera sido no; la respuesta correcta fue la que él dijo: Señor, tú lo sabes.  

4 Me dijo entonces: Profetiza sobre estos huesos, y diles: Huesos secos, oíd palabra de Jehová. 5 Así ha dicho Jehová el Señor a estos huesos: He aquí, yo hago entrar espíritu en vosotros, y viviréis. 6 Y pondré tendones sobre vosotros, y haré subir sobre vosotros carne, y os cubriré de piel, y pondré en vosotros espíritu, y viviréis; y sabréis que yo soy Jehová. 7 Profeticé, pues, como me fue mandado; y hubo un ruido mientras yo profetizaba, y he aquí un temblor; y los huesos se juntaron cada hueso con su hueso. 8 Y miré, y he aquí tendones sobre ellos, y la carne subió, y la piel cubrió por encima de ellos; pero no había en ellos espíritu.”  Ezequiel 37:4-8  

El milagro se va dando en dos etapas; ve huesos secos y profetiza, se unen tendón con tendón, piel cubre, y ahora hay un ejército pero no hay vida.  ¿Cuál de los dos escenarios es más tétrico?  ¿El de los huesos secos, o el de los huesos juntos sin vida?  Espiritualmente hablando, los dos son igual de malos.  Los huesos secos desconectados es malísimo; y los huesos secos conectados con aparente vida es igual, no tienen movilidad ni propósito.  

9 Y me dijo: Profetiza al espíritu, profetiza, hijo de hombre, y di al espíritu: Así ha dicho Jehová el Señor: Espíritu, ven de los cuatro vientos, y sopla sobre estos muertos, y vivirán. 10 Y profeticé como me había mandado, y entró espíritu en ellos, y vivieron, y estuvieron sobre sus pies; un ejército grande en extremo. 11 Me dijo luego: Hijo de hombre, todos estos huesos son la casa de Israel. He aquí, ellos dicen: Nuestros huesos se secaron, y pereció nuestra esperanza, y somos del todo destruidos.”  Ezequiel 37:9-11  

¿Por qué el pueblo de Israel estaba como huesos secos?  Su pecado los había llevado a decir: somos huesos secos.  Tu vida se seca por lo que tú dices, por lo que tú declaras, por lo que tú has hablado, por lo que has visto y lo que confiesas.  

12 Por tanto, profetiza, y diles: Así ha dicho Jehová el Señor: He aquí yo abro vuestros sepulcros, pueblo mío, y os haré subir de vuestras sepulturas, y os traeré a la tierra de Israel. 13 Y sabréis que yo soy Jehová, cuando abra vuestros sepulcros, y os saque de vuestras sepulturas, pueblo mío. 14 Y pondré mi Espíritu en vosotros, y viviréis, y os haré reposar sobre vuestra tierra; y sabréis que yo Jehová hablé, y lo hice, dice Jehová.”  Ezequiel 37:12-14  

En estos versos, vemos el poder de la resurrección de nuestro Señor Jesucristo.  Tenemos que mirar que todo esto es tipo de lo que Dios iba a hacer eventualmente, cuando Cristo llegara, muriera y resucitara por todos nosotros.  En esta ocasión, el profeta está viendo la condición seca del pueblo de Israel.  El pueblo, por causa de sus pecados, a través de la historia, había caído en diferentes temporadas de esclavitud.  Su pecado le había hecho apartarse de Dios una y otra vez.  En múltiples ocasiones, a través de toda la Biblia, observamos cómo el pueblo de Dios, el pueblo de Israel en aquel tiempo, ellos mismos hablaban de su condición espiritual.  Vemos cómo se denigran o se degradan a sí mismos, espiritualmente y emocionalmente.  En el libro de Salmos, vemos cómo ellos mismos habían colgado sus arpas y habían dejado de cantar.  Un pueblo que era alegre, a las orillas de Babilonia, se encontraba triste, deprimido por la esclavitud que habían estado viviendo; pero por supuesto, la esclavitud llegaba a sus vidas por haber abandonado a Dios.  En múltiples ocasiones, el pueblo de Dios, un pueblo que fue llamado para ser especial, escogido por Dios para que fuera luz en medio de tinieblas, abandonaba a Dios para seguir otros dioses, otras religiones, otros ideales; dejaban muchas veces el fundamento que los había llevado a ser lo que ellos eran en aquel tiempo.  Esta nación había comenzado con un hombre llamado Abraham, que había creído en el único Dios verdadero, que había renunciado a todos los otros dioses y por fe había comenzado a creer en aquella palabra que Dios les había dado.  Esa palabra los había hecho la nación que ellos eran, pero lamentablemente, día tras día, a través de los tiempos, ellos retrocedían; de acuerdo al gobernante, al líder que tuvieran, entonces decidían si servir a Dios o a otros dioses.  Y cada vez que ocurría esto, el pueblo entraba en maldición, en problemas, en dificultades; venían los enemigos y hacían daño.  Y así la historia del pueblo de Israel tuvo sus altas y sus bajas.  

Hoy, tratando de ser modernos, progresistas, dejamos los valores que han hecho de nuestra isla la Isla del Cordero.  Nuestra isla no ha sido fundada sobre cualquier cosa, sobre cualquier pensamiento, sino sobre la palabra de Dios.  Esta isla ha sido próspera por muchas cosas, entre estas, que por muchos años nuestra isla fue el lugar que Dios utilizó para lanzar misioneros a todo Centro y Sur América.  Puerto Rico siempre ha sido un epicentro de la palabra de Dios.  Hoy podemos cuestionar por qué hay tantas iglesias en Puerto Rico, en vez de dar gracias a Dios por eso.  Lo que debes preguntarte es dónde estaríamos de no ser así, si así es y hay grupos que, sin darnos cuenta, nos quieren sacar de los valores y las cosas que nos han hecho lo que somos.  Si hoy somos lo que somos y vivimos en un lugar tan bendecido y próspero, es porque Puerto Rico fue fundado por la palabra de Dios a través de los tiempos.  Nuestros líderes no son perfectos, ni los cristianos ni los no cristianos, pero han tenido respeto por la palabra de Dios, por lo que Dios ha dicho.  Y si nos apartamos de todo eso, entonces nos volvemos una nación seca, como Israel.  Si nos apartamos de todo eso, lo que vamos a ver es valle de huesos secos.  Pero a pesar de que haya huesos secos en nuestra isla, algo poderoso que tenemos que entender es que no importa cuán seco estén nuestros huesos, el poder de Dios siempre es más grande para resucitarnos aún de esos huesos secos.  

Es triste ver las noticias y aún ver predicadores retrocediendo a predicar acerca de lo malo y difícil que están las cosas.  No olvidemos que Ezequiel nos dice que estaban en huesos secos porque ellos decían que eran huesos secos.  Y por supuesto, eran huesos secos por las consecuencias de su pecado.  Su pecado les hacía vivir experiencias difíciles, y después decían: estamos secos.  Estás seco por el pecado, por tus malas decisiones.  Y en vez de pedir el poder de Dios que te levante, estás declarando con tu palabra que las consecuencias de tus malas decisiones acabarán contigo.  De la misma manera, hay quienes predican que esto está peor, pero nos rehusamos a pensar que el diablo le va a ganar a Cristo, que lo que Cristo hizo en la cruz no fue suficiente o fue en vano.  No podemos decir que somos cristianos y pensar que esto se va a poner peor y peor cada vez, y que la única solución que tenemos es salir de aquí y escapar.  Estaríamos invalidando lo que Cristo hizo en la cruz del Calvario dos mil años atrás.  Y hay quien diría que eso es lo que la Biblia dice, pero no; eso es lo que algunos interpretan.  Si tú no sabes lo que la Biblia dice, mejor responde como el profeta: Señor, tú lo sabes, y yo me voy a alinear con lo que tú sabes.  

Pero tenemos gente predicando, interpretando la Biblia por las noticias.  La Biblia no se interpreta por las noticias ni las noticias por la Biblia.  La Biblia interpreta la Biblia.  Y lo que tú tienes que saber es que dos mil años atrás, Cristo ganó en la cruz del Calvario; Él le aplastó la cabeza al diablo, resucitó al tercer día, y ha prometido una iglesia victoriosa.  Somos optimistas porque esta es la única manera de vivir.  

La gente hace la mitad de las cosas que Dios nos dijo que teníamos que hacer.  En la Gran Comisión, Dios nos dice: id, predicad.  Pero también dice dos cosas más que solo los que tenemos esperanza hacemos.  La Gran Comisión no es ir, no es predicar; sino ir, predicar, bautizar y enseñar.  Y tú le enseñas únicamente a alguien de quien tú tienes esperanza de que va a cambiar y aprender.  Pero la gente va y predica para satisfacerse de que cumplieron con alguna misión de Dios.  Pero la misión no es ir y predicar.  La misión es ir, predicar, bautizar y enseñar, para que la gente sea discipulada, y las naciones se tengan que someter.  Porque un día vamos a poner todos los enemigos por estrado de los pies de Cristo; y eso lo va a hacer la iglesia, por más huesos secos que se vean.  Por eso es que Dios tiene que buscar predicadores que, cuando vean los huesos secos, digan: Señor, tú lo sabes.  Y si Dios dice que van a vivir, entonces, vamos a predicar que van a vivir, aunque estén secos en gran manera.  Por supuesto, el que predica así, tiene que saber que se van a molestar, se van a ofender.  La palabra de Dios ofende.  Cuando se te predica que pecado es pecado, te molestas, te ofendes porque estás en pecado.  La palabra de Dios ofende al pecador.  Por eso la palabra de Dios no va al pecador, sino al espíritu porque, cuando el espíritu se vivifica, entonces, el pecado se queda a un lado, se queda atrás.  

Hace dos mil años atrás, Cristo murió por nosotros en la cruz del Calvario, y todos los huesos secos de nosotros comenzaron a unirse, y ahora el espíritu de Dios está en nuestras vidas y lo que tenemos que tener es la certeza y la seguridad de que ese poder del Espíritu Santo es más grande que cualquier ideología, cualquier pensamiento negativo que quiera venir en contra de nuestra sociedad.  

10 Comments
  • Alicia Farías González
    Posted at 13:06h, 15 September Reply

    Amén! Gloria a Dios, gracias Pastor Otoniel, Dios le continúe bendiciendo

  • Jhon Mario
    Posted at 13:08h, 15 September Reply

    Aleluya, gracias Señor

  • Claudia Beltran
    Posted at 13:21h, 15 September Reply

    Gracias Pastor, , está enseñanza la necesitaba, porque me siento que le estoy pidiendo al Señor por algo que está seco y que mi deseo es que viva. Pero hoy solo le digo al Señor tú lo sabes y me alinearse con lo que tengas para mí.

  • Wiliam Antonio Chacon Vargas
    Posted at 15:28h, 15 September Reply

    Amen recibo esta palabra tu lo sabes señor te he fallado te pido perdon necesito me alinees a Ti .

  • Marttha
    Posted at 15:45h, 15 September Reply

    Aleluya
    Gracias Sr por hacer en c/u de nosotros una nueva criatura y poder declarar la palabra de salvación a nuestros projimos
    Bendiciones Pastor Otoniel

  • emma magola chapal ordoñez
    Posted at 16:48h, 15 September Reply

    Muy buenos dias, pastor lo felicito por sacar tiempo para enviar poderosos mensajes,,,solicito me colaboren con oración por mi tio que es un hombre muy influenciable en mi familia el se llama CARLOS NALDO CHAPAL PETEVI vive en la ciudad de Puerto asís putumayo-colombia….CARLOS NALDO CHAPAL PETEVI ES CHAMAN hace curaciones, oraciones del mas alla y muchas cosas mas.

    • Marivanet
      Posted at 10:34h, 16 September Reply

      Saludos Emma, nos unimos a tu fe y oramos por tu tio. Te bendigo

  • Maryori
    Posted at 18:03h, 15 September Reply

    Amén aleluya

  • Liseth Trujillo
    Posted at 23:26h, 15 September Reply

    Amén y amen’🙏🏽🙏🏽🙏🏽

  • marttha
    Posted at 02:13h, 17 September Reply

    Amén
    Bendiciones Pastor Otoniel

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