Un Impacto Colectivo
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Un Impacto Colectivo

Para navegar, tú tienes que saber dónde estás, a dónde quieres llegar y qué ruta vas a tomar.  Tienes que ponerle acción a lo que escuchas y a esta palabra que recibes, para que haya transformación en tu vida, en cada una de las áreas de las que estamos hablando.  No es recibir esta palabra lo que hace que tú alcances, sino lo que tú hagas luego.  

Al navegar, tu zarpas y también tomas responsabilidad.  Cuando entras al agua, saliendo de puerto seguro, en adelante, depende de ti.  En el puerto, no tienes fuerzas en tu contra; estás estático.  Una vez en el agua, hay otras fuerzas que te pueden mover.  Si zarpas, pero no haces nada más, vas a terminar en algún lugar, pero será donde la marea y el viento te lleven.  Hay quienes pasan décadas en el mar de la vida, y así terminan donde el mar les lleve.  Son los que treinta años después, no terminan donde pensaban que terminarían.  Así que tú tienes que, de antemano, prepararte y entender que es tu responsabilidad.  Y para esto hay herramientas.  

No zarpes a altamar si no tienes las herramientas.  

Una de las herramientas más importantes es el compás.  Hemos asignado al Norte del compás, los pensamientos; el Sur, las emociones; el Este, el tiempo; el Oeste, los hábitos.  Lo que va a determinar el lugar al que tú vas a llegar, esa meta que vas a alcanzar, son tus pensamientos, tus emociones, tu manejo del tiempo, los hábitos que desarrolles y, sobre todo, si tienes a Dios como centro de tu compás.  Puedes fallar en los puntos cardinales, pero no falles en tener a Dios como el centro de tu compás.  Si fallas en hábitos, pero Dios es el centro, hay esperanza; si fallas en pensamientos, pero Dios es el centro, hay esperanza.  Pero si haces todo perfecto y Dios no es el centro, vas a la deriva del mundo.  

O estás con Dios, o el mundo te tiene.  

Siempre que estás del lado de Dios, ves victoria.  Puedes enfrentar momentos muy duros, pero porque Dios está al lado, hay esperanza, hay cordura, hay dirección, hay trabajo.  

Comencemos hoy el tema de la comunidad, y cuál debe ser tu norte en esta área en estos diez años.  Ten visión de diez años.  Cuando ves de aquí a diez años, ves más allá de tu familia.  Tan pronto el hombre es creado, lo primero que Dios le dice es: Fructifica, multiplícate, llena la tierra, sojuzga, señorea, domina sobre la tierra.  Hay un llamado directo desde la creación.  De nacimiento, tu llamado es impactar.  

En un artículo reciente, publicaron el descubrimiento de unos fósiles de lo que supuestamente son antecesores humanos.  Tenemos que preguntarnos si preferimos creer que salimos de semejante criatura, o si fuimos creados por un Dios Todopoderoso.  Por supuesto, nuestra convicción es que Dios nos creó, pero es importante que sepamos lo que se está enseñando allá afuera en la comunidad.  Si tú no conoces la verdad y no tomas dominio, entonces, la mentira y la oscuridad van a gobernar.  Es tu llamado dominar la comunidad.  

Tú fuiste creado para un impacto colectivo.  

La comunidad no se trata meramente de otro, sino que comienza contigo y, desde la creación, es tu mandato.  Tú fuiste mandado, creado, para impactar.  ¿Cómo impactas?  

13 Vosotros sois la sal de la tierra; pero si la sal se desvaneciere, ¿con qué será salada? No sirve más para nada, sino para ser echada fuera y hollada por los hombres.”  Mateo 5:13  

Tú eres sal, y si tú no haces tu labor, entonces, ¿quién la hará?  Si la sal pierde su atributo, es echada.  Tú eres para impactar, para dominar, para ser sal, y si no lo haces, entonces, no sirves y eres botado.  Fuerte, pero interesante y poderoso.  

14 Vosotros sois la luz del mundo; una ciudad asentada sobre un monte no se puede esconder. 15 Ni se enciende una luz y se pone debajo de un almud, sino sobre el candelero, y alumbra a todos los que están en casa.”  Mateo 5:14-15  

Nadie enciende una luz para luego esconderla.  ¿Cómo tú escondes la luz?  Hay quien no entiende y, aunque son luz, no se dan cuenta.  Tu impacto se tiene que sentir; no es para esconderlo.  Y esto no es para un grupo en particular.  Desde la creación, tú fuiste llamado a dominar y a impactar. 

6 Comments
  • Carla Rocío Girón Guinto
    Posted at 10:45h, 19 October Reply

    Amén, yo soy creado para dominar e impactar. Lo creo y recibo.

  • María Josefina Martínez Velázquez
    Posted at 17:03h, 19 October Reply

    AMÉN AMÉN!!! Lo creo y recibo esta Palabra. Amén

  • marttha
    Posted at 17:52h, 19 October Reply

    Amén fui creada con un plan y propósito p
    Hacer la voluntad de Díos
    Bendiciones Pastor Otoniel

  • Dina luz Sánchez Ardila
    Posted at 21:14h, 19 October Reply

    Amén amén , ha accionar con el centro de nuestras vidas clara, DIOS

  • Raúl barrios
    Posted at 17:03h, 20 October Reply

    Amen

  • Maricarmen B
    Posted at 10:12h, 22 October Reply

    Amén 🙏 por esta palabra debemos brillar y lograr que e mundo quiera lo que tenemos a Dios en el interior brillando 🙌🙌

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