Primero, Hechos 10:34 nos dice: “Entonces Pedro, abriendo la boca, dijo: En verdad comprendo que Dios no hace acepción de personas”. Nunca pienses que Dios quiere prosperar a unos si y a otros no. ¡Es una vil mentira! Dios NO predeterminó a unos ser ricos y otros pobres. Dios nos ha dado a todos principios espirituales para activar su prosperidad en nuestras vidas. Somos nosotros quienes hacemos uso de su Palabra y activamos su poder financiero en nuestras vidas .
Segundo, 3 Juan 2 nos dice: “Amado, yo deseo que tú seas prosperado en todas las cosas, y que tengas salud, así como prospera tu alma.” Su Palabra es clara. Él quiere prosperarte y bendecirte. Solo el enemigo quiere apartarte de esta verdad divina.
Tercero, Deuteronomio 8:18 nos dice: “Sino acuérdate de Jehová tu Dios, porque él te da el poder para hacer las riquezas, a fin de confirmar su pacto que juró a tus padres, como en este día.” Dios no te daría el “poder para hacer las riquezas” si no intencionara que lo usaras en tu vida.
Su Palabra es clara. Él no va a discriminar para bendecirte. Su deseo es bendecirte. Él ha puesto en ti el poder de desatar sus bendiciones. Haz uso de estos principios hoy y comienza a vivir la vida de bendición y prosperidad que Dios tiene para ti.







