Un Toque de Virtud
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Un Toque de Virtud

En los tiempos de la Biblia, el sentarse a la mesa era una cuestión de estatus.  Los fariseos invitaban a gente por cuestión de estatus; su invitado les daba estatus en la sociedad.  En segundo lugar, no se invitaba a cualquier persona, por miedo a contaminarse; esto no a nivel higiénico, sino de reputación, para que no se les asociara con con ciertas personas.  Era un pensamiento de que tu vida es más pura que la de esa otra persona a la que no quieres invitar para que no te asocien con ella.  Era algo para culpar, condenar, marginar a la gente.  Los fariseos se creían mejor que cualquier persona.  Utilizaban la ley para segregar a aquellos que ellos pensaban que no eran dignos.  

En una ocasión, el Señor regaña a Pedro.  El Señor le abre los cielos porque hay un hombre que está orando que llama Cornelio.  El Señor la muestra una sábana con comida que era inmunda, según la ley, y le dice: Mata y come.  A lo que Pedro responde: ¿Cómo voy a comer de algo inmundo?  Y el Señor le dice: No llames inmundo lo que yo he llamado limpio.  Y añadió: Ve a casa de Cornelio porque el Señor no hace acepción de personas; por tu ley, tú no irías, no te sentarías a la mesa con él, pero su oración y su ofrenda han subido delante de mí, y le han hecho digno de que tú vayas a la casa, te sientes con él, comas con él, y toda su familia se salve.  El miedo era perder su estatus si le veían allí.  Todo era por que no los tocaran, por que no hubiera ese contacto.  

En aquel tiempo, un toque de una persona podía separarte de la sociedad.  Pero, si bien es importante cuidarnos de no contaminarnos, más importante es saber lo que puede pasar a través de ti en la vida de los demás.  

39 Cuando vio esto el fariseo que le había convidado, dijo para sí: Este, si fuera profeta, conocería quién y qué clase de mujer es la que le toca, que es pecadora.”  Lucas 7:39  

Un fariseo invita a Jesús a su casa, no porque creyera en él, sino por su fama, para echárselas.  Y cuando aquella mujer comienza a tocar los pies de Jesús, a enjugarlos con sus lágrimas, aquel hombre comienza a pensar en su corazón: Si este supiera qué clase de mujer es esa, no dejaría que le tocara.  Pero aquella mujer le tocaba por agradecimiento; estaba tan agradecida, que hacía lo que aquel fariseo no hizo por creerse que él estaba bien.  La iglesia no es para el que piensa que está bien, sino para aquel que sabe que necesita cambiar, mejorar, que Dios haga algo en su vida.  Jesús se paró en seco y dijo: No pelees con esta mujer; yo no me contamino con que ella me toque, todo lo contrario.  

Cuando descendió Jesús del monte, le seguía mucha gente. 2 Y he aquí vino un leproso y se postró ante él, diciendo: Señor, si quieres, puedes limpiarme. 3 Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero; sé limpio. Y al instante su lepra desapareció.”  Mateo 8:1-3  

Aquel leproso se tiró a los pies de Cristo.  La lepra le separaba de la sociedad, hacía que nadie le tocara.  Sabrá Dios hacía cuánto ese hombre no recibía un abrazo; sabrá Dios por cuánto tiempo había sido marginado.  Y se tira a los pies de Cristo y le dice: Si quieres, puedes limpiarme.  Y dice la Biblia que Jesús extendió la mano y le tocó, diciendo: Quiero, sé limpio.  Y al instante, la lepra de aquel hombre desapareció.  Jesús no hizo una oración desde lejos, no tuvo miedo a contaminarse; él puso su mano sobre la lepra.  

La gente allá afuera pregunta: ¿Me quieres limpiar?  Gritan a diario: ¿Habrá alguien que quiera que yo sea limpio; alguien dispuesto a abrazarme, a tocarme, a conectarse conmigo?  

El problema de la iglesia es que siempre está en contra de todo y a favor de nada.  Por supuesto, no estamos a favor del matrimonio homosexual, por ejemplo; pero la realidad es que eso ya es ley.  El verdadero problema de la iglesia son las parejas heterosexuales que no se quieren casar, así que conviven.  Ni lo uno ni lo otro está bien.  Estando tan en contra de todo, lo que hacemos es alimentar un odio hacia nosotros, que somos quienes podemos cambiar la vida de estas personas.  No favorecemos el aborto, por supuesto, pero qué tal si nos levantamos a favor de la adopción, por ejemplo.  Siempre condenamos al pecador por querer hacer ciertas cosas, pero los que se supone que cambiemos el mundo, no lo hacemos.  Hemos batallado esas leyes, y hay agendas detrás de todas ellas; pero el trabajo de la iglesia no es segregar a la gente.  Si los sentamos a la mesa y tenemos contacto con ellos, tenemos más probabilidad de que sus vidas cambien.  Tú no te contaminas con la lepra.  Todo eso que pasa allá afuera es el mundo preguntando: ¿Querrá alguien tocarme, amarme?  Y la pregunta para ti hoy es: ¿Cuándo fue la última vez que tú extendiste tu mano para tocar a alguien que otros piensan que te puede contaminar, pero tú eres capaz, con el amor de Dios, de tocar a esa persona para que sea limpio para siempre?  

No podemos desentendernos, pretender una vida cómoda; el Evangelio es para gente incómoda; es para tocar a aquellos que otros no quieren tocar.  Tú no te vas a contaminar, pero si tú tocas a alguien, de ti puede salir algo que cambie su vida para siempre.  

En Lucas 8, se nos habla de una mujer que tenía flujo de sangre por doce años.  La multitud apretaba a Cristo, y esta mujer se acercó por detrás y tocó el borde del manto del Maestro.  Jesús se detuvo en aquel lugar y dijo: Alguien me ha tocado.  Los discípulos dijeron: Tanta gente te ha tocado.  Y Jesús dijo: No, este toque es diferente; este toque sacó algo de mí; virtud salió de mí.  Esa mujer es como si fuera leprosa porque, en aquel tiempo, el tener flujo de sangre la separaba de la sociedad.  Pero Jesús no tuvo problema en que aquella mujer le tocara; todo lo contrario; él dijo: De mí salió virtud.  La pregunta es: ¿Qué sale de ti cuando la gente te toca?  Porque la única manera en que tú no te contaminas es si de ti sale virtud cuando la gente te toca.  Pero si sales a la calle y cuando la gente te toca lo que salen son las mismas malacrianzas, odios, rencores, prejuicios, entonces tú también eres de los que contamina a este mundo.  Si lo que sale de ti es virtud, amor, poder, respeto; si lo que sale de ti es la virtud de Dios en tu vida, entonces, todo el que entre en contacto contigo será cambiado, transformado para la gloria de Dios.  

Que virtud salga de ti cuando la gente te toque, que amor y el poder de Dios sean lo que salga de ti cuando la gente te toque allá afuera.  Que tu respuesta sea diferente a la de los religiosos; que cuando la gente se acerque a ti, pueda percibir un espíritu diferente, y que cuando tú les toques, sus vidas sean cambiadas al instante para siempre.  Un toque de la mano de Dios a través de ti, puede cambiar la vida de una persona para el resto de sus días.  El toque correcto de alguien con virtud, puede sanar la vida de todo el que está a su alrededor.  No tengas miedo a contaminarte con este mundo.  Atrévete a extender la mano.  Siéntate con ellos, habla con ellos y deja que el poder de Dios que está en tu vida, transforme sus corazones para siempre.  

12 Comments
  • Rosa Rodríguez
    Posted at 08:50h, 14 May Reply

    Bendiciones.gracias por sus mensajes

  • MARTHA LUCIA HERNANDEZ
    Posted at 09:09h, 14 May Reply

    Amen Gracias a Dios

  • Alberto
    Posted at 10:17h, 14 May Reply

    Wooowww GRACIAS Pastor Otoniel.

    • Carolina Cruz Chirino
      Posted at 00:25h, 16 May Reply

      AMEN, GLORIA A DIOS, Gracias por compartir este mensaje que implica el amor al prójimo y la perspectiva de Jesús ante ellos son temor a contaminantes ,y con el fin fe contaminar de amor al que no lo espera

  • alejandro odreman
    Posted at 10:33h, 14 May Reply

    Amen !!! Gloria al DIOS todo PODEROSO !!! ALELUYA !!!!!!!!!!!!!!!!

  • maría victoria grisolle alvarez
    Posted at 11:05h, 14 May Reply

    Así es señor te pido humildemente que trates con mi corazón para poder tocar personas y sean transformadas por lo que tu has puesto en MI. BENDICIONES para todos

  • Elisa Díaz
    Posted at 11:06h, 14 May Reply

    Tremenda enseñanza, me gustó mucho y pienso llevarla a la iglesia. Gracias Pastor y Dlbm

  • HUGO FERNANDO ALDAZ VEGA
    Posted at 13:49h, 14 May Reply

    GRANDE ERES PADRE CELESTIAL

  • Norma Paredes
    Posted at 18:13h, 14 May Reply

    Excelente mensajes muy significativo para nuestras vidas. Dios es el mismo y quiere que seamos hacedores de esa verdad. En El no hay diferencias de razas, tribus ni lenguas, El murio por todos, vino a sanar a los enfermos, incluyendonos a nosotros, demostro su amor . Dios nos de ese sentir y sensibilidad de imitarle y amar sin hacer diferencias.

  • Norma Paredes
    Posted at 18:15h, 14 May Reply

    Gracias pastor por alimentar a travez de estos preciosos mensajes la vida de mucho pueblo de Dios. Dios les bendiga poderosamente.

  • SILVIA H. GÓMEZ
    Posted at 19:56h, 14 May Reply

    Amén. Gloria a Dios. Bendiciones

  • 🙏🙏🙏Genny cirley cuevas
    Posted at 18:29h, 17 May Reply

    Gloria A Dios y Amen 🙏🙏🙏🙏

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