Pabellón de la Fe, 00987 Carolina, Puerto Rico • Tel:+1 787-625-5858

Daily Archive: December 28, 2016

28
Dec
es-por-relacion

Oprime la imagen y mira el vídeo de esta prédica

Una de las bases del favor y la gracia es la capacidad que tenemos de pedir.  El favor y gracia no se puede pedir más allá del concepto de relación de una persona.  Al momento de hacer una petición sobre algo que realmente se quiere o necesita, se busca dentro del grupo de personas con las que se tiene algún tipo de relación, y entonces a esos es que se pide ese favor.  Hace falta, entonces, esa conciencia de relación para poder pedir.  

Cuando el pueblo de Israel iba a pedirle a Egipto, no lo iba a hacer basado en sus meritos.  Israel iba a pedirle a Egipto, basado en la relación natural que tenían sus mujeres con aquellas que eran sus jefas.  ¿Por qué no se enviaron los hombres a pedir?  Porque los hombres no tenían ningún tipo de relación con sus supervisores, porque los hombres estaban bajo una esclavitud más agresiva, trabajando afuera, siendo azotados.  

La relación que tenían las mujeres con sus jefas era una más llevadera, en donde había cierto grado de confianza.  Piensa, ¿dejarías a alguien a cargo de tus hijos y tu casa, si no le tienes algo de confianza?  Aunque no lo puedas ver así, estas mujeres tenían una relación cercana porque atendían a los hijos y cuidaban las casas de las mujeres egipcias; y entre ellas no tan solo había una relación natural, sino una espiritual, basada en el pacto de Dios.  Esto que estaba ocurriendo y lo que Dios le estaba diciendo al pueblo que hiciera, cumpliría la promesa que le había hecho a Abraham cuatrocientos treinta años atrás.  Dios le había dicho a Abraham: Tu pueblo, tus generaciones, van a ser esclavas, pero cuando salgan de esa esclavitud, los voy a sacar con grandes riquezas.  

Cuando logras entender el pacto que tienes a través de la persona de Cristo, cuando estás consciente de los beneficios que tienes a través de ese pacto, entonces puedes reclamar el favor y la gracia de Dios sobre tu vida.  Tienes que entender que el favor y la gracia que vienen sobre ti, no vienen por ti, sino porque Dios Padre está cumpliendo una palabra que le dio hace dos mil años a Cristo cuando murió en la cruz del Calvario; Cristo se hizo pobre, para que tú fueras rico.  

“Ahora bien, a Abraham fueron hechas las promesas, y a su simiente. No dice: Y a las simientes, como si hablase de muchos, sino como de uno: Y a tu simiente, la cual es Cristo. Esto, pues, digo: El pacto previamente ratificado por Dios para con Cristo, la ley que vino cuatrocientos treinta años después, no lo abroga, para invalidar la promesa. Porque si la herencia es por la ley, ya no es por la promesa; pero Dios la concedió a Abraham mediante la promesa.”  Gálatas 3:16-18 

Esta escritura muestra lo poderosa que es la expresión del pacto de Dios y cómo Dios está cumpliendo su pacto; se ve que todo es por relación.  Cada vez que Dios te prospera, no lo hace por ti, lo hace por Aquel que murió por ti en la cruz del Calvario.  Cuando tú aceptas a Aquel que murió por ti en la cruz del Calvario, Dios le cumple la palabra, no a ti, sino a Él, porque la relación que tienes con el Dios Padre se debe a Aquel que murió por ti en la cruz del Calvario, tu intermediario.  

La sanidad de tu cuerpo, no la recibes por ti, sino porque Dios cumple la palabra que le dio a Cristo.  Jesucristo soportó 39 azotes, cada uno por tus enfermedades, así que cada vez que eres sano y cada vez que tú reclamas tu sanidad, Dios la cumple en ti, pero es cumpliéndole la palabra a Cristo.  Por eso es que tienes que estar consciente del pacto que hizo Dios con Cristo, porque en ese pacto, mientras tengas una relación con Cristo, podrás disfrutar de todos esos beneficios. 

Dios hace una promesa a Abraham, hace un pacto con él, y comienza a cumplirlo.  Cuando Jesús viene y muere por nosotros en la cruz del Calvario, en parte, Dios está cumpliendo el pacto que había hecho con Abraham.  Todo el pacto es por relación, el favor y la gracia de Dios en tu vida es por relación.  Por lo tanto, mientras estés en Cristo, tienes derecho, no tan solo a todas las promesas que Dios le dio a Cristo, sino a todas las promesas que Dios le dio a Abraham.  

Es tu relación la que te permite vivir en ese favor y gracia que te da derecho a todos los beneficios de Dios; no es por ley, no es por paga, no es por tu esfuerzo.  En esta vida hay que trabajar, hay que luchar, hay que esforzarse, pero tienes que saber que, por más que te esfuerces y trabajes, ese esfuerzo nunca podrá darte todo lo que la gracia de Dios te puede dar. 


Mensaje transmitido por Televisión y Radio el Miércoles, 28 de Diciembre de 2016

Código del Programa: GE-05A


Siempre leemos los comentarios de cada mensaje. Es un verdadero gozo y un privilegio que Dios nos permita bendecir tantas vidas, aún a la distancia. Compártenos siempre cómo esta palabra ha bendecido tu vida.